Entretenimiento
Los grandes felinos son temidos por su fuerza e instinto asesino, pero en este caso esta leona bien podría pasar por una adorable gatita, ya que al ver a su cuidador se impacienta y salta para abrazarlo.
Valentin Gruner es un conservacionista de la fauna y a cuidado de Sirga desde que está era tan solo una pequeña cachorra.
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